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Un encuentro con la operación / LEUFRA

Fría mañana en Monterrey. Llego a la oficina. Estamos iniciando el año. Suena mi celular. Es algo temprano para que llamen los clientes. Es Juan, de Nuevo Laredo. “Feliz año" me dice.

Juan es un brillante ingeniero y director de 2 importantes fábricas de muebles de una compañía internacional. “Luis, tuve una reunión por ZOOM con nuestro CEO y el Consejo. Nos felicitaron por los logros del 2020 (Juan tiene menos de un año), pero están preocupados por los reportes de algunos clientes de Canadá y USA que han detectado malos acabados en el corte del material”.


“¿Cómo te ayudamos?” le contesté, (Leufra es su nuevo proveedor de afilados y discos LEUCO)

“Luis, hace tiempo tu jefe en Chihuahua nos hizo un buen diagnóstico en otra empresa en la que trabajé. Chuck, mi CEO quería enviar un equipo de expertos de Michigan, pero le dije que contamos con ustedes y en 15 días le envió un informe. Vengan pronto con los técnicos a ayudarnos”.


El lunes nos reunimos por ZOOM con Juan y Jaime, su jefe de producción y su gente para planear la visita. Amanecimos temprano el martes en la planta de Nuevo Laredo. Quedó de acompañarnos Jaime. Pero en su lugar fueron 3 técnicos de Calidad. Jaime no “pudo” acompañarnos debido a que tendría que entrevistar operarios que le pasó RH.


Íbamos a muestrear 1 máquina por proceso, por lo que tomaría cerca de 5 horas hacerlo. Quedaron en poner en cada máquina los parámetros: RPM, Velocidad de Corte, Avance, amperes y el último juego de discos que quitaron de cada máquina, para hacer una “radiografía funcional” del corte. No lo hicieron. Usamos nuestro equipo: nivel láser, axiometro, tacómetro, regla de tornero.


Rodolfo, Eduardo y Paco, técnicos de Jaime se sorprendieron de lo encontrado.

Dice Rodolfo, el más inquieto: “Luis, tenemos otra máquina que está fallando”. Le dije: “vamos, pero recuerda que lo nuestro son los discos, las brocas y las fresas. No la maquinaria”. La vimos y encontramos lo mismo.


¿Qué fue? ¡Nada nuevo! Vale la pena comentarlo porque lo más importante fue que no es nada grave, sino una serie de detalles que se repitieron casi en cada máquina:


1. De las 6 máquinas, 5 con juego del ángulo axial, causando astillados y surcos en el corte.

2. Las RPM de 2 máquinas abajo de lo recomendado.

3. Fugas en ductos de extracción de polvos. Máquinas con aserrín dentro.

4. Un operador movía el avance a juicio propio, causando variantes en la calidad del corte y con el incisor desalineado. El corte salía con escalón y quemaduras.

5. 2 máquinas con disco alterno en vez de TRF. Probamos un LEUCO TRF y otro G5. Ambos funcionaron bien.

6. 4 máquinas con mesa desnivelada. Con láser y regla medimos variantes causando que el corte se cerrara y, al regresar el disco, volviera a tocar el material.

7. Fallas en la sujeción de 2 máquinas. Antes de terminar el corte, soltaban el material, causando astillado en la orilla. Mientras que una no alcanzaba a sujetar las piezas de un lado, rayando el material al salir.


Ya de regreso en carretera me llama Juan.

“Luis, ¿cómo les fue?

Bien, le digo, revisamos 5 máquinas y una más.

“Disculpa, dice Juan. Ya me enteré que Jaime no les acompañó. Me dijo que se ocupó y claro que no me pareció.

“No te preocupes Juan” le dije. Con los datos, fotos y videos que tomamos podemos prepararte un informe que te debe servir.


Moraleja:


Hace unos días me llamó Juan con la buena noticia que ya iniciaron los cambios necesarios y la calidad del producto ha mejorado significativamente.

¡Y vivieron para siempre felices!!! Bueno… si, pero ¡a trabajar!


El informe, propone capacitar al personal en estos temas, desarrollar un plan de revisión periódica separándolo del programa normal de mantenimiento. Ubicando en cada máquina sus parámetros y definir el tipo de disco LEUCO para cada corte. Aprovechar la información técnica en nuestras páginas oficiales y como siempre, contar con nuestras asesorías.




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