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Seis claves y una paradoja para entender la industria del mueble en México

México será la séptima potencia económica en 2050. Es un mercado enorme con grandes oportunidades para importadores y exportadores, fabricantes, diseñadores y distribuidores. Estas claves te permitirán conocer la industria del mueble en México hoy.





1.- El eterno gigante a punto de despertar

La economía mexicana ha crecido estos últimos años por debajo de las expectativas (el crecimiento anual del PIB no ha superado el 3% desde 2012). Con todo, los mercados internacionales y las grandes marcas apuestan fuerte por este país de 120 millones de habitantes. Ikea, una de las pocas marcas globales ya no esta ausente y aposto por México desde el 2019.


El crecimiento de la industria del mueble vendrá asociado a tres fenómenos inmobiliarios. Primero, el continuo desarrollo urbanístico, especialmente de las urbes más grandes. Segundo, el boyante sector turístico, con nuevos complejos en las dos costas del país. Tercero, y el aumento de edificios corporativos.


2.- Un mercado abierto al exterior

Desde la presidencia de Vicente Fox, México ha experimentado una continua apertura al exterior que se ha plasmado en múltiples tratados comerciales. Los dos principales son el TLCAN (con Estados Unidos y Canadá) y el TPP (países del Pacífico). Según el ranking de economías abiertas del ICC World Trade Agenda, México ocupa el puesto 46, una posición intermedia similar a la de España (42) o Estados Unidos (40).



La devaluación del peso frente al dólar (en tres años ha perdido el 35% de su valor) ha beneficiado a las exportaciones, que superan a las compras. Estados Unidos es el primer mercado, muy por delante del resto de mercados.


Para España, el país azteca es su décimo mercado por valor de exportación (50M de euros). Y esta cifra que va en aumento (6,3% en 2016 respecto al año anterior), según datos de ANIEME.



3.- La producción está geo-concentrada, es de pequeña escala y altamente informal

El Estado de Jalisco y la gran área urbana de Ciudad de México y Estado de México concentran la mayor parte de la producción de mobiliario del país (43% del total). El sector representa más de 35,600 millones de pesos mexicanos (cerca de 1.978M USD) y emplea a unas 92.000 personas (sin contar la economía informal).


A pesar de esta concentración geográfica, la industria del mueble está fraccionada en miles de pequeños y micro negocios. Sólo en el Estado de Jalisco, casi 30,000 de las 33,600 empresas registradas en 2014 eran micro-negocios (hasta diez empleados). Apenas 222 firmas tenían más de 100 empleados.


El sector del mueble no escapa a uno de los males de la economía mexicana: el 23% del PIB se genera de manera informal. Esta economía sumergida da empleo a más del 52% de la población ocupada (29 millones de personas), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).



4.- Hay tradición y diseño, pero falta financiación e innovación tecnológica

Si estás en la Ciudad de México, tienes que visitar el Museo Franz Mayer, que muestra la rica tradición de ebanistería del país. Mientras miles de artesanos siguen trabajando la madera, el hierro, textiles y otros materiales con técnicas seculares, jóvenes diseñadores están llevando estas tradiciones hacia nuevos horizontes. Basta con echar un vistazo a ferias y eventos como Design Week Mexico. El país es un hervidero de ideas que es hoy este país, cuya capital acogerá el World Design Capital 2018.


Y sin embargo, la producción mexicana, al generarse mayoritariamente en pequeños negocios de tamaño familiar, carece de la financiación necesaria para incorporar innovaciones tecnológicas y obtener producciones industriales mayores para la exportación.



5.- La oferta es insuficiente y cara

Los extranjeros que llegan a México se sorprenden de lo caros que son los muebles en las tiendas tradicionales. Hay una clase media urbana familiarizada con el diseño que busca opciones estéticas y de calidad a precio razonable, algo que no sobra en México.


La tan anunciada llegada de Ikea a México quizás cambio el panorama sustancialmente, como lo hizo Walmart en algún momento.


6.- El comercio electrónico se halla aún en pañales

Unas infraestructuras deficientes que dificultan la logística y una baja bancarización de la población, son dos de las razones principales por las que el comercio electrónico ocupa todavía un pequeño porcentaje del comercio minorista (3% aproximadamente). La venta de muebles tampoco escapa a este fenómeno.


Otros países latinoamericanos, como Brasil, Argentina y Chile, superan a México en penetración del e-commerce. Con todo, éste está creciendo a doble dígito año tras año. En 2015 representaba más de 257,000 millones de pesos (13,500M USD), según el estudio de la Asociación de Internet AMIPCI.



La triste paradoja del sector forestal

La producción de madera impacta en la industria del mueble en México. En este país de las paradojas y las contradicciones, el sector maderero ofrece unas cuentas, como detalla un informe de la FAO. Su masa forestal es una de las más diversas del mundo por su climatología, y sin embargo México es un importador nato de madera.


La superficie ocupada por bosques es inmensa (64 millones de hectáreas de bosques de clima templado y selvas que abarcan el 32% del territorio nacional). Pero la aprovechada comercialmente es relativamente pequeña y con una baja productividad debido a su escasa industrialización. A esto hay que sumarle sistemas de propiedad complejos, trabas administrativas, tala ilegal y un continuo proceso de deforestación que sitúa a México en el triste ranking de países que pierden más bosques.


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