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Muebleros mexicanos, entre competencia china y carencias de madera y mano de obra, en este 2023.

Fabricantes de muebles llaman a consumir lo hecho en México, pues cada vez enfrentan más retos ante la competencia internacional.





Muebleros mexicanos advierten varios retos para la industria: mayor competencia de fabricantes chinos, la falta de insumos de proveedores locales y un déficit de mano de obra. Ante estos desafíos piden consumir lo hecho en el país.


La industria de muebles en el país apenas representa 31,250 millones de pesos del PIB nacional, por lo que aún hay una amplia oportunidad, considera Jesús Gamboa García, quien hasta hace poco era el director comercial de Liz Muebles; ahora, le ha pasado la estafeta a su hijo.


Liz Muebles de Zapopan, Jalisco, tiene 57 años de experiencia y es una empresa familiar que ha logrado posicionarse como uno de los fabricantes de muebles más importantes para proveer a grandes empresas departamentales como Liverpool, Palacio de Hierro y Sears, pero reconoce que en el último año, algo le ocupa: la competencia de China más fuerte que se observa en el último año.


Antes, el problema era la importación, pues el impuesto compensatorio para ingresar muebles al país es muy bajo, además de que la obra de mano para la fabricación de muebles en China es más barata y hay subvenciones del gobierno; hoy, las empresas están llegando a instalarse en México desde el año pasado.


Gamboa señala que empresas chinas ya están empezando a fabricar muebles aquí en el país y otras plantas van a llegar en los próximos 12 meses, 3 o 4 veces más grandes comparadas con la de Liz Muebles en Zapopan, en la cual se hacen entre 2,000 y 2,500 piezas a la semana.


Estas empresas chinas están llegando a México para proveer a Estados Unidos, pero también ven que pueden venir a comerse una parte del mercado nacional.


“Hay muchas empresas en México que están haciendo bien las cosas”. Tan solo en Jalisco hay 2,828 fabricantes de muebles.


Además de la competencia, los chinos también han acudido con fabricantes mexicanos pidiendo manufactura de muebles a precios irrisorios.


Case, una empresa mexicana que ofrece mobiliario y carpintería para los segmentos institucional (hotelería y gran volumen) y residencial, dice que los chinos han llegado a pedir cotizaciones para muebles, pero quieren pagar una cantidad que muchas veces solo cubre el costo del triplay.





De las empresas que han llegado con esta intención, con un 98% no se ha logrado trabajar por los bajos precios que buscan, cuenta José Ramírez, jefe de desarrollo de productos y estrategias comerciales de Case.


Esta empresa con más de 3 décadas en el mercado y que compite con firmas a escala global, es una de las que ha invertido en innovación tecnológica y cuenta con equipamiento único en América Latina, como máquinas que pueden hacer una pieza en 5 minutos mientras que a un carpintero le tomaría 5 días.


Los muebleros mexicanos pasan por otro desafío que es la falta de insumos locales, específicamente de madera de pino; en el caso de Liz Muebles, han tenido que recurrir a la importación, pues en México, donde Chihuahua y Durango son los más grandes productores, fabricantes estadounidenses ya tienen apartado una gran parte.


De la madera de pino que esta mueblería ocupa, alrededor de un 50% tiene que ser traída desde Chile.


Esta misma travesía la confirma Ernesto Fregoso, CEO de Industrias Freg, quien además de reconocer el acaparamiento de estadounidenses en el pino, indica que la madera escaseó por la pandemia de Covid-19 y por algunas restricciones gubernamentales adicionales para los permisos de poda de los árboles y para la transportación de madera.


Agrega que como empresa mexicana, busca productos locales, y en gran parte se logra, pero donde tienen algunos problemas son en la madera y telas.

Explica que hay maderas que se dan por regiones y algunas no las hay en México y hay que traerlas de otras partes del mundo.


“El otro tema son las telas, ahí puedo decir con cierta tristeza que aunque sí tenemos producto mexicano y de muy buenos productores, no son muchos; la gran mayoría las tenemos que importar”, indicó Fregoso, quien dirige a la empresa que fabrica más de manera artesanal enfocada al segmento de lujo.


Es una labor titánica de la industria mueblera mexicana ofrecer productos de alta calidad, por lo que causa pesadumbre entre los fabricantes que los consumidores locales no aprecien y que mejor un extranjero lo haga.


Las exportaciones nacionales de muebles suman más de 3,000 millones de dólares en este segundo semestre del año y se proyecta cerrar en más de 6,000 millones de dólares.




Fuente: https://www.forbes.com.mx

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